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sábado, 4 de mayo de 2013

El pacto estuvo las urnas



Nadie me negará que cuantas más personas se adhieran a un pacto de actuación en cualquier grupo, mejor será y, sobre todo más democrático. Un pacto será más representativo y cumplirá mejor su función en relación con el porcentaje de individuos que se unan o lo apoyen; es de cajón.

Pues bien, como quiera que en una país democrático el sujeto de derechos es el ciudadano y el voto al que tiene derecho es la unidad de medida, mientras más votos consiga cualquier propuesta, más consensuada estará; esto también es de 1º de columpios.

Y viene a cuento porque, como siempre cuando no están  en el poder, a los socialistas no les gusta que el Gobierno actúe; no aceptan nunca la derrota y quieren intervenir en la acción del gobierno como sea, bien intentando golpes de Estado como en el 34 o tras el 11M, bien movilizando a sus allegados para que pidan un cambio de sistema, o bien, ahora, pidiendo meter las narices en la acción de gobierno con un gran pacto.

Por supuesto, enseguida, intentando recuperar parte del poco prestigio que le quedaba antes de sus últimos "affaires", la Corona se ha unido a esta idea, queriendo restablecer relaciones con los que precisamente más abogan por la república. Allá el. Acepto como principio que la Jefatura de Estado haga algo más que presidir desfiles, sobre todo cuando la situación del país es tan dramática, pero no es ése el camino, majestad.

Y es que, volviendo al argumento de inicio, un programa de gobierno que presentó el PP hace poco más de un año, tuvo un apoyo de 10.830.693 electores, mayoría absoluta. ¿Quiere alguien más CONSENSO y mayor PACTO?

Pues déjense de historias para que no vayamos a aquello que dijo Napoleón de que "si quieres  que algo no se resuelva crea una comisión" y cumplan el programa electoral que la mayoría de los españoles votó, que es el único contrato válido entre el pueblo soberano y el gobierno y en el que, dicho sea de paso y como final, se hablaba de una bajada de impuestos, Sr. Rajoy.


martes, 12 de febrero de 2013

El deber de Rajoy




Tengo la costumbre de ir al cine con cierta frecuencia, es un arte que admiro y que me divierte y, aunque parezca una perogrullada, me gusta ver la película por la que he pagado y cuya entrada me han entregado en taquilla. Supongo que si algún día, después de acceder a la sala, no se pudiera proyectar la película elegida por mí y tuvieran que ofrecerme otra, aunque fuera de mayor calidad cinematográfica,  me darían la opción de abandonar la sala devolviéndome el importe pagado. Sería lo justo y tan de cajón, que no creo que nadie lo ponga en duda.

Pues bien, en el día de hoy nos dice nuestro Presidente de Gobierno que reconoce que no ha cumplido sus promesas electorales pero que ha cumplido con su deber…¡toma ya! No sé qué sustancia habrá ingerido D. Mariano para decir tamaña estupidez  sin ni siquiera sonrojarse, una tontería que supone componer la cuadratura del círculo del engaño político. Y es que, Sr. Rajoy, parece mentira que usted ignore, o quiera ignorar que el primer deber (y casi único, diría yo)  que tiene un político elegido por los ciudadanos es cumplir con su promesas electorales. Y si no puede o no quiere cumplirlas, y cree que es necesario proyectar otra película diferente a la que en su día prometió a los que le compraron la entrada introduciendo una papeleta en una urna, se les da la posibilidad de devolverles el dinero a los  que quieran salirse de la sala. Y eso, Sr. Presidente, consiste en convocar nuevas elecciones diciendo: “señores, este programa electoral por el que me han elegido no se puede cumplir, el que yo entiendo que se debe hacer es este otro por estos motivos… vuelvan ustedes a depositar la confianza en mí si lo estiman oportuno”.

Claro que entonces, quizás tendríamos un amago de sistema democrático y no un “trágala partitocrático”  como el que se ve que lucimos.

Y por si alguna persona de una nación desarrollada leyera este blog y no se creyera lo que digo, aquí dejo la prueba:





domingo, 3 de febrero de 2013

El indulto prevaricado




Según el artículo 62 de nuestra Constitución, corresponde al Rey ejercer el derecho de gracia con arreglo a la ley. Es lo que conocemos por indulto, una medida de perdón de carácter excepcional, consistente en la remisión total o parcial de la pena a un condenado por sentencia firme, que otorga S.M., a propuesta del Ministro de Justicia, previa deliberación del Consejo de Ministros.

Parece, a todas luces, una medida extraordinaria para evitar las injusticias que, al resultar humanamente imposible tener unas leyes perfectas en toda la infinidad de casos posibles, pudiera cometer nuestro sistema judicial. Como suele dibujarse, la justicia debe ser ciega y actuar conforme a la estricta literalidad de la ley, sin prejuicios, ni ideología, ni opiniones subjetivas del juez. Eso quizás en algún caso pueda provocar sentencias legalmente perfectas pero injustas.

En este sentido; aun con el riesgo de que sirva en ocasiones para salvar de la cárcel a los amigos del Gobierno, provocando escándalos como la puesta en libertad del conductor homicida atendido por el bufete del hijo del Ministros de Justicia, cuyos efectos han intentado limpiar dando bombo y platillo a otro indulto de una pobre madre que usó una tarjeta de crédito encontrada en la calle para comprar pañales y comida para sus hijas; puede parecer entendible a ojos del ciudadano el que exista una medida así.

Ahora bien, si un indulto sirve para corregir un fallo que pueda tener la ley por algún resquicio, entiendo, desde mi ignorancia en materia legal, que debería ser obligatorio, tras otorgar una medida de gracia, realizar una reforma en la ley; para subsanar posibles errores futuros.

Pongamos el caso de la madre perdonada (el del kamikaze homicida no hay por donde cogerlo salvo si utilizamos el término, no sé si utilizable para un Ministro de Justicia en un caso así, de prevaricación): Tras el indulto, el Consejo de Ministros debería proponer una reforma en el Código Penal en la cual se haga constar, para el delito de robo o hurto o similar, un atenuante suficientemente importante que evite la pena de cárcel a quien cometa un robo necesario para el mantenimiento de los hijos… o como legalmente deba redactarse. De este modo, con esta obligación, primero, evitaremos en parte que se repitan perdones con prevaricación como el del conductor homicida (a ver qué reforma iba a atreverse a redactar Gallardón), y segundo, conseguiremos que en un futuro un caso similar como el de la madre comentada se resuelva en una primera instancia ahorrando disgustos a ella y a su familia y costes al erario público.

Si esto hubiera sido así desde inicios de la democracia, al menos nos hubiéramos reído al leer la reforma de la Ley que hubiera tenido que redactar el Gobierno de Aznar cuando (obedeciendo al Rey, según mi opinión) indultó a Vera y Barrionuevo. Eso sí que sería aquello de la imaginación al poder…



martes, 1 de enero de 2013

Los sueldos de los políticos


Siempre he defendido la idea, poco popular en estos momentos lo reconozco, de que los sueldos de los políticos, sobre todo los de alto y medio nivel nacional o autonómico, son una auténtica miseria. Que el salario anual del Presidente del Gobierno sea poco más de 78.000 € me parece una verdadera ridiculez... mi jefe, por ejemplo,  que es un cargo intermedio de una empresa media de carácter nacional, gana más; y seguro que en mi pequeña ciudad hay más de 100 personas que ganan más que eso.


No veo yo a una multinacional más o menos importante ofreciendo ese salario a su Consejero Delegado en España, por poner un ejemplo: Seguro que sabe que, si quiere tener a uno de los mejores, tiene que pagar mucho más. Y no quiero detenerme mucho en el asunto de los deportistas profesionales, sólo con afirmar que Messi, con sus 15 millones netos anuales, gana en dos días más que Rajoy en un año, deja clara la situación.


¿Queremos de verdad tener buenos políticos o seguir con esta demagogia que hace que podamos tener ministros sin una licenciatura universitaria o sin ninguna experiencia profesional de éxito en al empresa privada? ¿Queremos seguir con esto que sólo sirve para que se busquen su mamandurria complementaria a base de "mordidas", "extrasueldos", comisiones, jubilaciones de oro, etc. etc.? ¿O queremos pagar un magnífico sueldo a nuestros políticos (sólo mientras realizan su labor) para tener a los mejores pero con unas leyes duras para que a quien se le pille con un euro en el bolsillo que no sea suyo acabe en la cárcel por un largo periodo, con pérdida de sus bienes y bajo el escarnio público?

Del modo actual, es normal que cuando más de 500.000 € firmas hayan pedido que se eliminen ciertas prebendas a los políticos cesados, se revuelvan como un miura enojado y se acojan, para no aceptarlo ni a trámite por si acaso, al artículo 72 de la Constitución, que dice:

 "Las Cámaras establecen sus propios Reglamentos, aprueban autónomamente sus presupuestos y, de común acuerdo, regulan el Estatuto del Personal de las Cortes Generales"

Cuando parece claro que debería prevalecer el 87.3 pues no es asunto que afecte a ninguna de las materias que en él se citan: 

"Una ley orgánica regulará las formas de ejercicio y requisitos de la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de ley. En todo caso, se exigirán no menos de 500.000 firmas acreditadas. No procederá dicha iniciativa en materias propias de ley orgánica, tributarias o de carácter internacional, ni en lo relativo a la prerrogativa de gracia."





Demos al César lo que es del César; pues no hay nada como tener un buen gestor para que resulte rentable a una empresa. Y no hay nada mejor que un gerente bien pagado para, si como ahora es preciso, reducir los gastos internos.

Es que, como diría mi abuela, miramos la peseta y tiramos el duro.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Ser necesario




En cierta ocasión, en los albores de mi etapa en el mundo laboral, me dijo un jefe algo así como que nadie es imprescindible, pero que tienes que ser (o al menos parecer) necesario. Si tu función en la empresa no se ve como tal, lo mejor que te puede pasar es que te cambien de labor; lo peor, que te den la carta de despido. Y es que nadie, y menos un buen empresario, quiere gastarse dinero en algo que no le  sirve para nada, ya sea un trabajador o un cañón sin agujero (que diría el añorado Gila). Y mucho menos si la situación de la empresa es crítica.

Viene esto a cuento por el discurso inane que el día de Nochebuena nos leyó gracias al “pronter”, con cambios de cámara tan acordados como poco naturales, S.M. el Rey D. Juan Carlos. Y es que, si desde hace algunos años ya habíamos detectado que la labor que realizaba era bastante innecesaria por vana, en estos momentos en que la situación económica sólo es una anécdota temporal comparada con la desintegración de la nación, resulta repulsiva por inactiva.

Es como el médico al que vas con un tumor y que tras auscultarte te dice, como de pasada y en menos de 8 minutos, que te cuides el resfriado que traes, que te tienes que abrigar y que mucho ánimo. Un médico al que, por cierto, le pagas una buena “iguala” anual.

No, Majestad, al menos desde el 73, con los últimos estertores del régimen franquista, hasta el 81, con el 23 F, fue o pareció necesario; ahora, ni para posar para una foto parece que lo necesitemos. Actúe, o deje al Heredero, o deje paso a la República, pero que desde la Jefatura de Estado se haga, eso que dijo con tanto énfasis: "Política con mayúsculas".


sábado, 3 de noviembre de 2012

Escrito está



Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerle a prueba le preguntó:
–Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?
    Jesús le contestó:
–¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella? (Lc 10, 25-26)

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No hay como presentar hechos objetivos  para rebatir opiniones basadas en deseos, sensaciones, sentimentalismos, ensoñaciones, o pruritos  con mejores o peores intenciones. Así pues, paso a detallar una serie de puntos:

1º.- La Constitución española constituye el conjunto de leyes más importantes de la nación ya que los españoles la aprobaron en reférendum en 1978: deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclamando su voluntad de:
Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.
Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.
Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
Establecer una sociedad democrática avanzada, y
Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

2º.- En el citado referéndum 15.706.058 españoles votaron “SÍ”, un 88,54% de los votantes.

3º.- En la región catalana, el porcentaje de “síes” fue mayor aún ya que 2.701.870 votaron afirmativamente y eso supuso el 90,4% de los votantes.

4º.- En aquél referéndum CiU (una reciente federación de los partidos CDC y UDC) promulgó el “sí”.

Pues bien, tras quedar claramente demostrada la vigencia y legalidad de esta Constitución, pasemos al detalle de alguno de sus artículos:

1º.- La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. (Art. 1. 2). Es decir, cualquier aspecto que afecte a la soberanía de la nación española (y la secesión de una parte de su territorio le afecta de forma palmaria) debe ser decidido (de la forma en que esté previsto en las leyes) por el pueblo español; TODO el pueblo español.

2º.- Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
El referéndum será convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados. (Art. 92. 1-2).

3º.- El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias:
(…)
32ª-Autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum. (Art. 149. 1)


Ahora bien, ¿esto es inamovible?, ¿no puede cambiarse si un político dirigente de alguna Comunidad Autónoma (por poner un ejemplo) lo quisiese?

Veamos:


Los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras.
Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado.
De no lograrse la aprobación mediante el procedimiento del apartado anterior, y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la mayoría absoluta del Senado, el Congreso, por mayoría de dos tercios, podrá aprobar la reforma.
Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación cuando así lo soliciten, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.

Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte al Título preliminar, al Capítulo II, Sección 1.ª, del Título I, o al Título II, se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes.
Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.
Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación. (Arts. 167 y 168)


Y como yo soy un absoluto defensor del cumplimiento estricto de la ley porque es lo que diferencia, no una democracia de una dictadura, sino una sociedad civilizada de otra basada en la “ley de la selva”, le doy todo el derecho al Sr. Mas –que es a lo que iba, si CiU, como parece, gana las elecciones autonómicas- a pedir que Cataluña sea un “estado más de la Unión Europea” (no digo “independencia” porque es algo que el Sr. Mas parece ser que no se atreve ahora a nombrar explícitamente). Ahora bien, además de pedir autorización a la UE para que les deje ser miembro, que ésa es otra (yo también quisiera ser socio honorífico del Atleti y entrar gratis al palco todos los partidos), le doy los dos caminos:

1º.- O conseguir que el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, previamente autorizada por el Congreso de los Diputados, convoque un referéndum nacional para que todos los españoles decidan si Cataluña debe ser un estado propio independiente de España.

Con esta opción podría tener alguna posibilidad de éxito; pues cada vez está consiguiendo tener mayores defensores de la independencia de Cataluña en el resto del territorio nacional.

2º.- O conseguir que se apruebe la posibilidad de que las CC.AA. puedan convocar referendos secesionistas, por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y tras la disolución inmediata de las Cortes que las Cámaras elegidas que éstas ratifiquen esa decisión y procedan al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.

Con esta otra opción apenas tendría ninguna posibilidad de lograr su objetivo; y no me refiero a que no consiguiera la reforma constitucional, pues conociendo el “maricomplejismo” del gobierno y la oposición en estos temas podría convencerles (como de la constitucionalidad del “estatut” al TC); sino a la imposibilidad de que si votaran sólo los catalanes en ese referéndum el “sí” saliera vencedor. Una cosa es jugar a la guerra independentista con pistolas de fogeo y esteladas y otra, muy diferente, con armas comerciales de verdad de bloqueo y aranceles –que les dice muy alto el “seny”-

Y, como diría Forrest Gump, esto es todo lo que tengo que decir sobre el asunto de la independencia de Cataluña.

viernes, 31 de agosto de 2012

Bolinaga y La Ley



Siempre he considerado que lo que debe diferenciar un país de derecho y desarrollado de otro que no lo sea es el cumplimiento íntegro de sus leyes y a rajatabla; sin favoritismos ni medias tintas por un lado o sin ensañamientos subjetivos por otro.

Por todo ello, en el caso éste del etarra que, al parecer si no hay recurso del fiscal o si éste no es atendido por el juez, se le va a dar la libertad; independientemente de que mi criterio y deseo sean que debería permanecer en prisión, he intentado (gracias al tiempo del que disfruto por mis vacaciones estivales) leer lo que la ley dicta sobre el caso y, desde mi ignorancia en el derecho, formarme una opinión lo más objetiva posible.

Bien, en principio, según el Reglamento Penitenciario aprobado en el Real Decreto 190/1996 de 09 de febrero se dice en su artículo 104. 4 lo siguiente:

"Los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables, según informe médico, con independencia de las variables intervinientes en el proceso de clasificación, podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal, atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad."

Parece ser, pues, que no se pide que sea una enfermedad terminal, como he oído en muchos sitios, sino sólo que sea incurable y, claramente, un cáncer de pulmón en muchas ocasiones (la mayoría, desgraciadamente) lo es. Por todo ello, atendiendo a este Reglamento es cierto que al citado asesino y torturador se le puede dar el tercer grado y, posteriormente, la libertad condicional. Pero hay que remarcar el verbo utilizado: "podrán"; es decir (y esto va para el Sr. Ministro del Interior) que, según esta norma, se le puede conceder o no el tercer grado y en ningún caso se prevaricaría.

Ahora bien, resulta que en 2.003 con el gobierno de Aznar se promulgó la Ley Orgánica 7/2003 de 30 de junio, de medidas de reforma para el cumplimiento íntegro y efectivo de las penas y hay que tener en cuenta, inicialmente, dos cosas:



- Que una Ley, y más si es orgánica, siempre prevalece sobre un Reglamento.

- Que aunque los crímenes se produjeron antes de 2003, como se trata simplemente de medidas para el cumplimiento de las penas impuestas, tienen carácter retroactivo, como así lo indica su Disposición transitoria única:

"Lo dispuesto, conforme a esta Ley, en los artículos 90 y 93.2 del Código Penal, respecto a las circunstancias para acceder a la concesión de la libertad condicional, y en el artículo 72.5 y 6 de la Ley Orgánica General Penitenciaria respecto a la clasificación o progresión al tercer grado de tratamiento penitenciario, será aplicable a las decisiones que se adopten sobre dichas materias desde su entrada en vigor, con independencia del momento de comisión de los hechos delictivos o de la fecha de la resolución en virtud de la cual se esté cumpliendo la pena."

¿Y qué es lo que indica esta Ley para el caso comentado?



Pues en su artículo 92. 3 lo siguiente: "Si el peligro para la vida del interno, a causa de su enfermedad o de su avanzada edad, fuera patente, por estar así acreditado por el dictamen del médico forense y de los servicios médicos del establecimiento penitenciario el Juez de Vigilancia Penitenciaria podrá, previa en su caso la progresión de grado, autorizar la libertad condicional sin más trámite que requerir al centro penitenciario el informe de pronóstico final al objeto de poder hacer la valoración a que se refiere el párrafo anterior, todo ello sin perjuicio del seguimiento y control previstos por el artículo 75 de la Ley Orgánica General Penitenciaria."

- Es decir, que aquí sí se exige que el peligro para la vida del interno sea patente; algo que no parece en el caso Bolinaga cuando ni siquiera ha comenzado algún tratamiento de radio o quimioterapia, y cuando se le dan unas posibilidades de fallecer de un 10% en un año.



- Por otra parte se indica que para concederle la libertad condicional, tiene que progresársele de grado; es decir, otorgarle el tercer grado sin que sea necesario que hayan extinguido tres cuartas partes de su condena; pero necesariamente teniendo que cumplir el resto de requisitos que se definirían así:



"La clasificación en el tercer grado penitenciario en el caso de penados por delitos de terrorismo o cometidos en el seno de organizaciones criminales exige que los terroristas hayan satisfecho su responsabilidad civil en los términos del apartado anterior, así como que hayan abandonado la actividad terrorista y hayan colaborado activamente con las autoridades para la obtención de pruebas o la identificación de otros terroristas, en los términos previstos en la Decisión marco del Consejo de 13 de junio de 2002, sobre la lucha contra el terrorismo"



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Tras todo esto y simplemente leyendo, sin saber mucho (más bien nada) de leyes como es mi caso, está claro que al asesino y torturador etarra (según la Ley, no un Reglamento Penitenciario de menor rango) sólo se le podría dar la libertad condicional en caso de peligro patente de su vida y tras cumplir los requisitos impuestos a los terroristas para conseguir el tercer grado: Satisfacer las indemnizaciones por responsabilidad civil, abandonar la actividad terrorista y colaboración con la justicia.



Está claro pues que ni hay un riesgo inminente para la vida de este reo (el tiempo me irá dando la razón) ni ha cumplido ni piensa cumplir ni uno sólo de los requisitos para obtener el tercer grado previo a la concesión de la libertad condicional.



¿Quién prevarica entonces, Sr. Fernández Díaz y por qué "ocultos motivos"?



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P.D. Quedo agradecido a los "twits" de respuesta que me ha dirigido de D. Luis del Pino (@ldpsincomplejos) que me han servido para saber dónde había que leer.  

sábado, 4 de agosto de 2012

Todos somos culpables (1)




Se suele decir que es en los fracasos en donde más se aprende, mucho más que en los éxitos… y no necesaria y desgraciadamente suele ser así. De los fracasos se aprende si uno toma conciencia de qué parte de culpa ha tenido él en ese fracaso; y es condición humana, muchas veces, mirar a cualquier otro aspecto antes que a la intervención de uno mismo. Si alguien abre un negocio y no funciona, la culpa la tendrá la crisis, la mentalidad cerrada de la gente del lugar, la competencia desleal, el calentamiento global o la prima de riesgo. Da igual, el hecho será no reconocer nuestros fallos en previsiones, planteamientos de negocio, política de precios, márketing, horario, etc., etc.

Y  es cierto que en ocasiones el 95% del fracaso puede deberse a causas excepcionales externas imprevisibles; pero aún así, en ese caso, en donde deberíamos fijar nuestra atención debería ser en ese 5% de nuestra intervención; eso es lo que depende de nosotros y donde debemos centrarnos para no repetirlo en próximas empresas.

Viene esto a cuenta por un magnífico artículo publicado en “facebook” por mi amigo Óliver Fernández Avellaneda titulado Esto lo hemos roto entre todos.org  donde explica cómo todos hemos tenido buena culpa en llegar a la situación económica desastrosa en la que estamos. Sin embargo y a pesar de eso, nuestras miradas acusadoras se dirigen a los mercados, a los bancos, a la CEE, al euro o a los políticos y su derroche. Y es en este último punto donde quiero yo centrarme un poco:

Ahora, está en boca de todos los ciudadanos esa expresión de que no se puede gastar más de lo que se ingresa (yo creo más bien que lo que no se puede es gastar más de lo que se sea capaz de pagar en tiempo y forma –si no, casi nadie tendría una casa y pocos tendrían un coche-) y que los políticos han dilapidado el dinero gastando más de lo que entraba en las arcas públicas y que por eso, ahora nuestro estado del bienestar está en franca decadencia.

Bien, no voy a negar esa apreciación que ha quedado suficientemente constatada; ahora bien, yo me pregunto: Si el candidato a alcalde de nuestro pueblo no hubiera abierto un parque magnífico, un pabellón polideportivo de última generación, un campo de fútbol de césped artificial, unas aceras de baldosas casi artísticas, unas farolas sicodélicas en el flamante paseo fluvial y no hubiera traído a “Estopa” y a David Bustamante para las Fiestas…¿hubiera ganado las elecciones? Si, por el contrario, su discurso hubiera sido de austeridad, de hacer saber al pueblo que no hay ingresos suficientes para tener esas instalaciones que sí puede tener una capital y que se tienen que conformar con la música de “Los Insuperables” (orquesta de verbenas de la zona) en los festejos municipales…¿le habrían votado mayoritariamente?

Y si el Presidente autonómico de turno hubiera proclamado a los cuatro vientos que su comunidad no tiene capacidad económica suficiente para que llegue el AVE, ni para tener en funcionamiento ningún  aeropuerto, ni para autovías autonómicas, ni para subvenciones a energías alternativas, ni para eventos culturales de  primer orden, ni para equipos profesionales deportivos para que puedan militar en categorías nacionales de primer nivel, ni para cientos de cosas dadas que han llenado más el “ojo que la calabaza” del votante…¿hubiera sido elegido?

Quizás ése sea el 5% o el 10% (o quizás mucho más) del porcentaje nuestro como ciudadanos con derecho al voto del fracaso por el despilfarro público que se ha tenido en los últimos años y que, seguro, ha influido muy notablemente en que hayamos llegado a la situación de crisis insoportable que estamos sufriendo. Por ello, es este aspecto el que entiendo que deberíamos mirar para no volver a caer en el error; y me atrevo a vaticinar que algo sí miraremos en las próximas elecciones…¡a la fuerza ahorcan!


sábado, 26 de mayo de 2012

Cumplir y hacer cumplir


En mi infancia, un profesor me comentó una vez que había unas diferencias importantes entre el españolito de a pie y el “useño” (como diría D. Pío Moa) en cuanto a la convivencia, gracias a ser ellos una democracia de 200 años de antigüedad y, por ende, ser el país más desarrollado… y me ponía un ejemplo: Si nuestro paisano pasaba por debajo de un balcón donde le manchaban el traje con el agua del riego de las macetas, miraría hacia arriba soltando todo tipo de improperios y blasfemando en hebreo… tras lo cual, continuaría su camino con el consiguiente cabreo. El americano, al contrario, giraría la vista hacia lo alto, daría los buenos días con una sonrisa y le comentaría al infractor que su abogado le mandaría la factura del tinte más el importe de la indemnización por las molestias y perjuicios que iba a sufrir… y continuaría su camino tranquilamente.


Es cierto que todo esto es una exageración, pero encierra un cierto sentido si se toma en la medida correcta. Y lo digo porque, antes, durante y después, del “aquelarre” de ayer de la final de la Copa del Rey donde aficionados del F.C. Barcelona y el Athlétic del Bilbao, luciendo todo tipo de enseñas antiespañolas, pitaron estruendosamente los brevísimos acordes del Himno Nacional y la entrada del Príncipe Heredero; se han realizado múltiples comentarios.


Desde las declaraciones de Dª Esperanza Aguirre diciendo que había que suspender el partido o realizarlo a puerta cerrada, hasta quien pedía que sonaran también los himnos vasco y catalán. Y es que no, Sra. Aguirre, su idea no me cuadra porque nunca estuve a favor de actuaciones preventivas, tan peregrinas que, llevándolo al extremo, podrían –por ejemplo- prohibirme sacar el coche hoy porque el jefecillo de turno pudiera pensar que podría saltarme un semáforo en rojo (véase la entrada en este mismo blog titulada El "precrimen" (de ZP a Rajoy)). Ni tampoco me cuadran otras medidas que, a voz en grito, han pedido muchos patriotas bienintencionados. No, señores, no seamos como el paisano al que le manchan el traje; actuemos como el americano de la sonrisa.


Simplemente hay que leer nuestro código penal y aplicarlo justamente:


Artículo 490: El que calumniare o injuriare (…) al Príncipe heredero de la Corona, en el ejercicio de sus funciones o con motivo u ocasión de éstas, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años si la calumnia o injuria fueran graves, y con la de multa de seis a doce meses si no lo son


Artículo 543: Las ofensas o ultrajes de palabra, por escrito o de hecho a España, a sus Comunidades Autónomas o a sus símbolos o emblemas, efectuados con publicidad, se castigarán con la pena de multa de siete a doce meses.


Y como, aun siendo un lego en materia legal, imagino que estas penas de prisión no suelen conllevar ingresos en centros penitenciarios pero sí llevan incluidas sanciones económicas; pues que se le apliquen estos “regalitos económicos" a los infractores.


Y no me vale aquello del símil futbolístico de los agarrones en los “corners”, de que si se pitaran todos se tendrían que sancionar cientos de “pentalties” en cada partido. No señor, si se pitaran las penas máximas lo que dejaría de haber serían agarrones en el área. Quiero decir, si pasado mañana, lunes, por ejemplo, algunos de lo que pitaron al Himno y/o al Príncipe Heredero ayer en el Calderón (identificados por los Fuerzas del Orden que allí había o las cámaras de televisión) recibieran una nota en su casa del Juzgado con el aviso de la sanción… en la próxima final la mayoría, no es que no abuchearían el himno, sino que estarían firmes en la primera posición del saludo marcial o con la mano diestra en el pecho a la altura del corazón.


Porque es que, señores políticos, ustedes están en su cargo para CUMPLIR y HACER CUMPLIR las leyes, no para soltar improperios o hacer como si no nos hubieran manchado el traje.

sábado, 12 de mayo de 2012

El alcalde del PP propone a Felipe González como hijo predilecto de Sevilla


Parafraseo -perdón por la autocita- lo que escribía hace algún tiempo aquí sobre la desvergüenza del Presidente y Vicepresidente socialistas de los años 80:

"Hubo una vez un gobierno de un país que “consiguió” que el 25% de las personas en edad de trabajar estuvieran en el paro. Un Gobierno en el que su Ministro del Interior y su principal ayudante, el Secretario de Estado para la Seguridad (encargados principales en mantener el cumplimiento de la ley y el orden público) acabaron en la cárcel por secuestro y malversación de caudales públicos. Un Gobierno en el que la persona encargada de cuidar las arcas del Estado, el Gobernador del Banco de España, que era, por su cargo, quien firmaba los billetes de curso legal, terminó también en la cárcel por defraudar a la Hacienda del país. Un Gobierno en el que el Director General de una de las principales Fuerzas de Orden Público, la Guardia Civil, fue a parar también entre barrotes por robar de los fondos de ese Organismo, incluso de los destinados para el cuidado y futuro de los huérfanos de los miembros de este sufrido cuerpo. Un Gobierno en el que el Vicepresidente le tenía puesto un despacho oficial a su hermano para que en él, y con su consentimiento, cometiera los delitos de cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias, prevaricación, malversación de fondos y usurpación de funciones. Y un Gobierno que para conseguir cometer o permitir que se cometieran éstos y muchos otros delitos de toda índole sin pagar escasas o nulas penas de cárcel, modificó leyes, como la que regulaba los nombramientos del Consejo General del Poder Judicial, a fin de controlar este poder. Y un Gobierno que, para cometer o dejar cometer a sus amigos toda esta serie de ilegalidades sin que la opinión pública se enterara o lo hiciera de una forma debidamente edulcorada, sometió bajo su yugo a los Medios de Comunicación realizando solamente pactos de “conchabeo” con el Grupo PRISA a fin de que fueran el altavoz-tapadera de todos sus actos."

Y sigo ahora: Ese Gobierno además era quien ninguneaba a la derecha en la Oposición y quien pisoteba los derechos de sus electores enchufando sólo a los adeptos a su régimen.

Pues bien, ahora resulta que el alcalde del PP propone a Felipe González como hijo predilecto de Sevilla

Y lo que me jode de esto no es que este personaje sea lo que sea en Sevilla, es que me tomen por un amnésico gilipollas.

sábado, 28 de abril de 2012

Las carpetas del General




Se decía que el General Franco tenía en su mesa de despacho dos carpetas: Una titulada "Problemas que el tiempo resolverá" y otra denominada "Problemas que el tiempo ha resuelto"... y que le gustaba sentarse junto a ella a pasar los papeles de una a otra.  Es cierto que algunas veces remover un problema buscándole una salida puede retrasar su solución o enquistarlo por un  tiempo indefinido si no se actúa correctamente, pero casi siempre, si el problema afecta directamente a la raíz del sistema (ya sea individual o social) es necesario no sólo actuar cotidianamente sino trabajar duramente para solucionarlo, y creo que el General, para bien o para mal, lo sabía.

Lo que no sé es si ahora D. Mariano Rajoy tendrá dos carpetas parecidas en su despacho; no lo creo, si bien, sí parece tenerlas en algún caso en su mente.  Y la verdad es que el problema de estar en la oposición se le ha pasado solito a la carpeta de los problemas que el tiempo ha resuelto. Quizás por esto piense que ciertos asuntos escabrosos puedan cambiar de carpeta sin tener que mojarse o sólo salpicándose un poco; un error, seguro.

Y es que si en España estamos sufriendo la crisis de una forma mucho más aguda que en el resto de países de la UE (sólo hay que comparar nuestro porcentaje de paro -cerca del 24% y subiendo- con cualquier otro, incluidos los países intervenidos como Irlanda, Portugal o incluso Grecia) se debe a dos causas muy particulares: Siete años de un gobierno sectario plagado de incompetentes y encabezado por el peor de ellos como fue José Luis Rodríguez Zapatero en el peor momento, y un sistema de organización territorial conformado por unas Comunidades Autónomas insolidarias entre ellas, con un gasto incontrolado y sin responsabilidad en el cobro de sus ingresos.

Y aunque el primer problema se nos haya pasado a la carpeta de los “Problemas que el tiempo ha resuelto”, el otro no va a pasar, por mucho que el Gobierno de Rajoy así lo espere, sin actuar. No, D. Mariano, no, el problema de las Autonomías no está en la carpeta de los “Problemas que el tiempo resolverá”... y usted y su gobierno cobran por algo más que por esperar la ayuda de Saturno.


jueves, 12 de abril de 2012

El "precrimen" (de ZP a Rajoy)



Vi una vez una película dirigida por Spielberg titulada Minority Report en la que el protagonista, interpretado por Tom Cruise, pertenecía a una unidad policial denominada “Precrimen”. En esa unidad, por sofisticados medios informáticos, se descubrían los futuros delitos y, de este modo, podían evitarse deteniendo al delincuente antes de que cometiera su fechoría. Era curioso ver detener a una persona acusándola de un hecho que no había cometido ni iba ya a poder cometer. 

Aunque mucha gente podría pensar que, si esta situación fuera posible, el mundo sería mejor y se podría convivir más feliz y cómodamente; yo, como defensor a ultranza de la libertad individual, siempre pensé, mientras veía la película, que era una aberración estas actuaciones y que aquí, el fin, por muy loable que fuera, no podía justificar esos medios.

Pues bien, aunque parezcan absolutamente de ficción unas situaciones así, ya el anterior gobierno socialista dirigido por el ínclito y actualmente en un paradero algo más que desconocido Sr. Zapatero, utilizó el método del “precrimen”. Y no porque aquel Ejecutivo tuviera la clarividencia de un adivino o métodos tecnológicos futuristas de control (aunque Rubalcaba lo intentara con el SITEL), sino porque presuponía que los ciudadanos íbamos a delinquir antes de hacerlo. Por todo ello, curándose en salud, inventaron aquello del canon digital (que aún perdura) por el cual había que pagar una multa al adquirir cualquier medio de grabación de archivos de audio o de vídeo, desde un CD hasta un reproductor DVD, por si ibas a ilegalmente grabar sin pagar la correspondiente cuota de los derechos de autor a la SGAE (actualmente conocida como la “cueva de ladrones de Teddy”). Que tú ibas a usar el CD para guardarte las fotos de tu viaje a Laponia…¡da igual, a pagar por si acaso!

Yo llegué a pensar que pronto pondrían un canon al comprarte un automóvil por si te saltabas un semáforo en rojo sin que la policía lo advirtiera o entrabas en el garaje de tu casa sin poner el intermitente. No dije nada entonces para no darles ideas, pero de verdad que lo temí, esto o situaciones parecidas.

Pero como lo malo parece imponerse siempre y propagarse como la pólvora, pues hete aquí que el actual gobierno, dirigido por el gallego de barba cana y eses silvantes Sr. Rajoy, ha decidido utilizar también este método del “precrimen”. En este caso, no se trata de multar por un supuesto delito que aún no has cometido y que puede que nunca cometas, sino prohibirte hacer algo por si acaso delinques. Vamos, como si ZP hubiera prohibido la venta de CD´s vírgenes.

Y es que el Gobierno del PP (más conocido ya como Partido Pusilánime) ha decidido prohibir las operaciones económicas en efectivo de más de 2.500 € en las que intervenga un profesional o empresario, por si se tratara de “dinero negro”. Y es que no quieren investigar y detener a quien de verdad cometa el delito, sino que le es más cómodo prohibir, prohibir y prohibir.


Pero ¿quiénes se han creído que son estos políticos con ramalazos de dictadorzuelos porque les hayamos entregado los ciudadanos el gobierno de la nación? Sólo por el hecho de que una única persona, porque le dé la gana, quiera hacer una transación económica de más de 2.500 € en efectivo, esta prohibición debe ser abolida. Da igual que en el 99% de los casos sea “dinero negro” o que el 95% de las personas utilice el CD para descargarse música de internet ilegalmente; la libertad individual (aunque la acción sólo afectara a un individuo) es el don más preciado  a salvaguardar en un estado libre y de derecho.


domingo, 1 de abril de 2012

Rajoy: ¿Traidor o arrastrado por la situación?

 En el debate de investidura, Rajoy, sobre los impuestos, dijo esto:



Y poco antes, el PP, decía algo parecido:



Y sin embargo, nada más llegar al poder:



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D. Mariano decía esto en 2010 sobre la amnistía fiscal para grandes capitales: una "ocurrencia" más del ineficaz Gobierno del PSOE.



Y sin embargo, el viernes el Gobierno presidido por Rajoy aprueba una...



Estos cambios radicales de criterios, del blanco al negro y tan cercanos en el tiempo, sólo pueden ser debidos a una de estas dos posibilidades: O Rajoy es un mentiroso y traidor a sus electores, o se ha encontrado con una situación tan extremadamente grave de ausencia de "dinero en caja" y de imposibilidad de reducir gastos por oscuros motivos de cloacas estatales, que necesita cualquier medida para recaudar fondos y que el Estado pueda sobrevivir sin entrar en una suspensión de pagos y crac nacional.



No sé... ojalá simplemente que estas acciones de gobierno sean debidas a que Rajoy y el PP son unos traidores a sus votantes: sería mucho mejor para España.



miércoles, 14 de marzo de 2012

Oh casualidad, casualidad


Que el PSOE tenía un plan acordado con ETA para la excarcelación de etarras a cambio de que éstos dijeran que ya iban a ser buenos... es algo más que conocido, y más que avisado por D. Jaime Mayor Oreja.


Que el PP, ahora en el poder, olvidándose de aquel compromiso de Aznar del "cumplimiento íntegro de las penas" para los terroristas, parece que sigue la hoja de ruta del anterior gobierno socialista...es algo que por ahora da la impresión de que puede cumplirse. Si no, sólo hay que leer esta noticia:




Ahora, que el juez Gómez Bermúdez se plantee pasar por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria será sólo una pura casualidad... seguro que no es el instrumento propio puesto por el actual gobierno para cumplir esta "hoja de ruta" de "conchabeo" con los etarras tantas veces avisada por Mayor Oreja.



No, seguro que el PP no va a consentir que un juez que el anterior Ministerio del Interior socialista le condecorara con una medalla con distintivo rojo por su juicio-tapadera del 11M sea quien pueda dictaminar sobre la excarcelación (a través de "terceros grados en régimen de casi total libertad") de presos terroristas... ésos que, según su anterior líder, debían cumplir íntegramente las penas... 

¿O acaso es que son ellos los que quieren ahora colocarlo ahí para que les haga el trabajo sucio? ¡No, no puede ser, será pura casualidad! 

¿O sí?